domingo, 19 de agosto de 2007

Con los ojos de un corazon nuevo


Quizás se pregunten la razón del nombre de este blog. Es una historia larga que trataré de hacerla breve.
A finales del mes de Octubre del año 1999 sufrí un fuerte infarto en mi corazón. Tan severo fue que tuve dos paros cardíacos pero logré sobrevivir. Tan fuerte fue la obstruccción que no hubo forma de desbloquear la arteria obstruida. Mi esposa decidió llevarme a Miami. Pidió una ambulancia aérea y contra todos los augurios pude llegar hasta el Cedar Hospital donde me recibió el Dr. Jiménez, médico dominicano que goza de un gran prestigio. Llegué con los pulmones totalmente congestionados y apenas podía respirar. Allí lograron destaparme la arteria obstruida. Pasé 9 días en cuidados intensivos y luego llevado a una sala normal. Fui examinado por médicos externos que fueron consultados y opinaron que las probabilidades de poderme desconectar de las máquinas que me suministraban los medicamentos, oxígeno, etc. eran muy remotas. Nos hablaron de la posibilidad de que necesitara un trasplante. Sólo nos quedaba orar y pedirle a Dios un milagro. Julia, mi esposa es una persona de una fe inquebrantable y orábamos varias veces al día. Quiso el señor que comenzara a recuperarme y a las cinco semanas me permitieron venir a mi país a pasar la Navidad.
El día 27 de Diciembre tuve que irme de nuevo, esta vez a Cleveland. Los pulmones se me llenaban de líquido y no podía hacer ningún esfuerzo. Todo movimiento me agotaba instantáneamente.
Fui recibido por el Dr. Mario García. Un joven galeno dominicano, de padres argentinos que nació y estudió en Santo Domingo, Cardiólogo de gran prestigio que dirigía el departamento de Imágenes de Cleveland Clinics.
Mi caso seguía siendo muy crítico y fui internado en el piso y área donde estaban los pacientes que esperaban trasplante de corazón. Hablamos sobre este tema y de la posibilidad de iniciar diligencias en España y otros lugares pues allí era muy difícil por no decir imposible un donante. El doctor me dio algunas esperanzas. Me pondría un tratamiento con medicamentos que comenzaría con una pequeña dosis, esta aumentaría gradualmente a medida que lo fuera tolerando. El problema era la tolerancia, pues mi corazón estaba demasiado débil y maltratado. Julia y yo no parábamos de orar, pidiéndole a Dios que realizara ese milagro en mí.
El 31 de Diciembre de 1999 en la noche mi familia estuvo separada. Nuestros hijos aquí, Julia en un hotel y yo en el hospital. Vaya forma de recibir el nuevo milenio.
El día 2 de Enero comenzamos a ver el milagro que estábamos pidiendo. Pude tolerar los medicamentos. Logré soportar los aumentos en las dosis y me fui recuperando. Después de un mes en el hospital y la instalación de un marcapasos y desfibrilador pudimos volver a nuestro hogar. He tratado de hacer la historia lo mas corta posible, pero el calvario fue grande y tortuoso.
El Dr. García me ha dicho que mi caso lo había expuesto varias veces en sendos congresos médicos en diferentes partes del mundo y todos los participantes lo consideraban increible. Un Milagro? No se que usted piensa. Para mí ES UN MILAGRO.

Ya en mi hogar, comenzamos a hacer diligencias para incluirme en listas de solicitantes de trasplantes en España y Holanda pero gracias a Dios hasta el día de hoy no ha sido necesario ni creo que lo necesitaré. Dios hizo un milagro y Dios no hace las cosas a medias. En mi chequeo del tercer año me hicieron una prueba que combinaba la prueba de esfuerzo con ecocardiograma y superé el máximo para una persona sana de mi edad.

Hoy a casi 8 años del evento tengo mi vida completamente normal. Trabajo, practico Golf, Fotografía de naturaleza, Astronomía, y camino a diario 5 kilómetros en 45 minutos .
Mi última gran prueba fue visitar Quito, subir 4,100 metros en un teleférico y luego subir a pie 100 metros adicionales cargando mi equipo fotográfico. Estuve en Galápagos, Lima, Nazca, Cuzco, Machu Pichu, Puno, La Isla del Sol en el Lago Titicaca, estos últimos lugares sobre los 4,000 metros, y en todo lugar realicé intensas caminatas llegando a subir hasta 150 metros con mi equipo fotográfico en la espalda, que incluyendo trípode pesa más de 25 libras. Muchas personas sanas a estas alturas les es casi imposible realizar estas actividades.

Este evento marcó mi vida, pero Dios me dio un corazón nuevo, y desde ese día mis ojos ven todo diferente. Soy más observador, paciente, tolerante, disfruto al máximo las cosas que me gustan y tolero las contrarias. Amo más a mi familia, mi país, mis amigos, mi trabajo, empleados, clientes... y hasta soporto la competencia.

He recibido una nueva oportunidad, la que estoy tratando de aprovechar al máximo, y deseo que este blog sea un reflejo de cómo veo las cosas en esta etapa de mi vida. De aquí el nombre CON LOS OJOS DE UN CORAZON NUEVO.

10 comentarios:

Pedro Genaro dijo...

Enrique, yo que ya conocía la historia no dejo de engranujarme al leerla de nuevo.

Para mí que fui tu vecino de trabajo por tantos años fue un placer conocerte entonces, pero en esta segunda oportunidad de tratarnos, ya con tu corazón nuevo, ha sido un verdadero honor, al punto que te considero lo más cercano al padre que perdí hace 5 años.

Eres un fotógrafo increíble, un padre ejemplar, un campeón en el golf y un ser humano excepcional, con un gran sentido del humor y un ánimo envidiable. Se te hace imposible disimular lo mucho que valoras la vida...debe ser porque eres importantísimo...mira que como tú nace uno cada diez millones, y yo tengo la suerte inmensa de ser tu amigo!

Como sabes, siempre te critiqué que no enseñaras tus fotos en las listas de correo a las que pertenecemos, pues yo sé que son sensacionales, pero ahora con este espacio te voy a buscar diariamente para ver a través de los ojos de tu nóvel corazón.

Melissa Hernandez dijo...

Don Enrique,
Primero que todo permitame felicitarlo por la iniciativa del blog. Creo que ha sido uno de los mejores inventos, sobre todo porque nos da la oportunidad de compartir con tantas personas nuestra pasión.
Acabo de leer su primer post y al escribir este comentario todavia no salgo del asombro.
Conocerlo a usted y a donia Julia ha sido sin duda una bendición para mí.
Usted es de esas personas que uno dice que quisiera parecerse cuando grande.
Doy gracias a Dios por darme el privilegio de contar con usted en esta etapa de mi vida, de aprendizaje, de crecimiento, de desarrollo.
Definitivamente su corazón nuevo tiene muchas cosas que enseniarnos...Y aqui estaré como esponja...
Saluditos,

Melissa

Lidia Camacho dijo...

Don Enrique, consciente y testigo de todas sus cualidades resaltadas por Pedro y Melissa, quiero que sepa que en mi tiene una fánatica y amiga, agradecida de la vida de conocerlo. Me alegro que la vida le haya dado los ojos de un corazón nuevo y sobretodo de que los tenga tan abiertos y detras de la cámara.

Maurice De Castro dijo...

Que bueno que se haya decidido a iniciar este blog. Muchas personas esperaban con ansias ver esas fotos publicadas para poder apreciarlas. Acabo de entrar y leer este primer artículo y no me imagino una introducción mas enrique-cedora. Muchas felicidades, que este nuevo corazón le traiga mucha felicidad y la comparta con sus seres queridos como acostumbra hacer.

Cesar Pinedo dijo...

Hoy le damos gracias a Jehova por varias cosas; entre ellas el milagro que hizo en ti.tambien le damos gracias por los preciosos dones que ha depositado en ti.
Ser buen padre,excelente amigo,impresionante fotografo,etc.. Son dones maravillosos que solo pueden provenir de un padre bueno como el que todos tenemos.
Recibe un abrazo sincero y que Jehova te cubra de bendiciones..
Yo..

Leonel Ureña dijo...

Tío, eres una persona privilegiada por Dios, se que cada persona que ha tenido la oportunidad de conocerte solo puede expresar lo que refleja tu presencia (un ser luchador, bondadoso, respetuoso, alegre y con una luz especial que solo puede venir del creador). Eres un ejemplo para mí, ya que en este mundo tan acelerado he notado como distribuyes tu amor hacia Dios, tu familia, los amigos, la naturaleza, el trabajo y demás actividades.
Te quiero y aprecio mucho:
Leonel

Paola dijo...

Tio:
La verdad que ser tu sobrina es un privilegio y vivir lo que te paso de cerca y poder ver un milagro hecho realidad es algo que no tiene palabras, Dios te siga dando Bendiciones junto a tu familia y te deje seguir con tus metas, que como siempre has podido realizarlas, se le quiere mucho.

Tu sobrina, Paola Ureña

Julio Ureña dijo...

Papi:

Me siento muy orgulloso de ver los hagalos que te hacen las personas que te conocen. Yo he pasado de ser un niño que empalagaba con sus muestras de cariño, a un gran admirador silente de tus dotes. Me siento muy feliz de que por fin estes dedicando tiempo a las cosas que te gustan. Te lo mereces. Agradecemos las riquezas que compartes con nosotros a traves de tus fotos y tus vivencias. Eres un ser humano maravilloso.

Te amo.

Julio Ureña.

Sarah Diez dijo...

Hola Ing. Ureña,
Con los ojos de un corazón nuevo".
Esta página en todas sus partes es un reflejo viviente de usted, es como entrar a un oasis

Al leer su historial clínico y ver la gran travesía que paso me acorde de un libro que mi mama nos leía para hacer la meditación en las mañanas “Manantial en el desierto” y en una de sus reflexiones que nunca voy a olvidar pese a que hace muchos años, decía “Las mejores cosas de la vida proceden del sufrimiento” daba como ejemplo el proceso del pan, del oro entre otros, hoy me doy cuenta que esto es una gran realidad lo único que hice algunos cambios en mi vida; adopte como mía la palabra situaciones en lugar de problemas (Caminos) ya que todas las situaciones que la vida nos presenta nos hacen mas fuerte y mejores seres humanos, siempre y cuando aprovechemos la enseñanza que nos aporta cada situación.

Que Dios lo siga bendiciendo a usted y a su bella familia y que podamos seguir cosechando los frutos de este blog tan interesante…

Sarah Diaz

Margarita Mejía dijo...

Don Enrique: Debo decirle que en una ocasión a raíz de una coversación sobre nuestro grupo de fotografía le comentaba a Maurice: Te has dado cuenta de que el espíritu más inquieto y joven es el de Don Enrique... (Aunque cronologicamente no haya una exacta correspondencia =0))... Ahora, estoy convencida de que es así; con la diferencia de que quiz;as ahora entiendo un poco más la razón por la cual es así.

"Gracias" por compartir con el mundo su experiencia. Creo firmemente que toda persona que llega a nuestras vidas es un regalito del Cielo para darnos una pequeña lección. Entiendo que usted viene a ser un "Master's Degree" para enseñar a apreciar la vida de todos los aspectos posibles.

Una vez más... GRACIAS de nuestro corazón a su CORAZON NUEVO.

Besos, Maggie
(Margarita Mejía de De Castro)